Y largaron nomás. En estos días en donde se definen las alianzas electorales para las elecciones de octubre, todos/as los/as interesados/as en ocupar el sillón de Rivadavia corren de una reunión a otra tratando de lograr alianzas electorales (ojo con esto, son alianzas para ganar elecciones no para gobernar, cosa que claramente demuestra en la cancha el oficialismo, con el Pro en el poder y el radicalismo de convidado de piedra) para sumarse unos porotos en la carrera presidencial. De la histeria de Roberto Lavagna que coqueteó con el peronismo no K de Alternativa Federal pero en nombre del consenso dice ser él el único candidato sin discusión (raro el consenso de Roberto), pasando por Sergio Massa del Frente Renovador abriendo las puertas a todos y todas (sin límites ni estómago el muchacho), Juan Manuel Urtubey, de Alternativa Federal, reuniéndose con el Presidente y mostrándose como lo más parecido al jefe del estado, llegando a Cristina Fernandez de Kirchner que a diferencia de lo que esperaba todo el mundo político sacude la escena corriéndose al segundo plano (veremos, veremos, después lo sabremos) y eligiendo a Alberto Fernandez como candidato al sillón por el Frente Patriótico, peronismo K. Esta última noticia hizo transpirar a más de uno, sobre todo en el gobierno, que se vio sorprendido y se mostró sin respuesta rápida como para salir del paso, lo que hizo resurgir la idea del famoso Plan V (María Eugenia Vidal, actual gobernadora de la provincia de Buenos Aires) y sacar a Mauricio Macri del centro de la escena por pianta votos.

Ya sonaron Lousteau, Vidal, Bullrich, Stanley y hasta Urtubey para reemplazar (Vidal-Lousteau por ejemplo) o acompañar al debilitado Macri en las elecciones próximas. Pero no; el gobierno se tomó su tiempo y contestó a la fórmula Fernandez-Fernandez con un llamado inesperado: convocó al jefe del bloque justicialista del senado (si, de la oposición), Miguel Ángel Pichetto, a ocupar el cargo de vicepresidente de Macri. Este, ni lento ni perezoso, aceptó con mucho gusto lo que quizás sea su última posibilidad de ascenso en el poder. Ahora, de principios e ideología nada que hablar. Del peronismo es un cáncer a juntémonos con peronistas para ganar, pasando por el gobierno de Macri es un desastre a es la mejor opción republicana sin escala. No ahorran contradicciones ni cambios de rumbos en ningún frente político.

Lo cierto es que los dos polos fuertes de la política actual, el macrismo y el kirchnerismo, después de perder campo en cuanto a lo electoral por hablarle únicamente a su tropa, parecen darse cuenta que la pelea es por los indecisos y esos están en el centro. Y de golpe la luz: todos vieron que debían moderar sus discursos y pelear por esa porción de electorado, asumiendo que los fervientes seguidores, permanecerán firmes al pie del cañón. ¡Ojo! No va ser cosa que los centros pianten también votos hacia los extremos (extremos dentro de esta política moderada) …y ahora están todos en el centro, sobre-poblándolo.

En concreto: Cristina lo llamó al Alberto para suavizar su fórmula y este lo sumó a Sergio para que no se sienta mal, ya que le habían robado su Frente Renovador desde la oscuridad; Mauricio lo llamó a Miguel Ángel para peronizar la suya y decirle al radicalismo que tenían razón, había que ampliar la fórmula pero que mejor ellos sigan en el banco de suplentes; Roberto se salió con la suya y arregló con Juan Manuel a ver si esto le trae algún votito de Alternativa Federal que casi no existe y menos desde que Juan, el gobernador de Córdoba insinuara que no quiere quemarse con ellos (veremos que hace) …ah pero la tienen a Margarita…; la izquierda concretó una alianza histórica con Nico, Romina, Myriam, y los/as demás, pero sin el histórico Jorge, y seguro harán una elección histórica, como siempre; José Luis se fue con toda la juventud liberal, liberal libertaria y libre de liberación; y Daniel… bueno, eso es otra historia. Y esto sólo con las alianzas electorales más sobresalientes. Con el cierre del *mercado de pase*s empieza la rosca política por los cargos y las posiciones en las listas. Va a ser un asco.

Pero estas palabras querían resaltar varios aspectos de lo que estuvimos viendo las últimas semanas.

En la carrera por el poder todo vale, desde mentir con descaro a callar repentinamente (como han hecho las dos señoras de la política, Carrió y CFK, que saben que cuando hablan…), falsear información o reinterpretar datos reales para que justifiquen sus movimientos, a perdonar los pecados más profundos del enemigo para realizar una fórmula que haga posible el ascenso político. Como decíamos en el número anterior, para el sector político, el fin justifica los medios, y se esfuerzan día a día en darnos material (hasta parece que laburan para nosotros/as) con el que podemos seguir asegurando que son todos/as iguales.

Ejemplos de esto se dan uno tras otro (ni hablar si revisáramos hacia atrás). Cuando Mauricio Macri habla de las obras en cuanto a la cantidad de cloacas hechas y conexiones de agua potable diciendo que hay más pobreza pero que es de mejor calidad. En serio, dijo eso. Más allá de las promesas realizadas en campaña que sabemos nadie cumple, el porcentaje de obras realizadas es realmente bajo respecto de cómo creció la población (datos del INDEC publicados), pero como hiciera el gobierno anterior, éste salió al cruce del Instituto negando los datos porque su interpretación es diferente ¿Seguirá Moreno trabajando ahí? Hace dos meses, cuando el peronismo planteaba la posibilidad de usar listas colectoras (algo así como que todos los candidatos peronistas a presidente, llevaran en sus boletas a un sólo candidato a gobernador de tal provincia; en este caso era Kicillof en la provincia de Buenos Aires), el señor Presidente, en nombre de la transparencia lo prohibió por decreto. En estos días, y ante la posibilidad de perder la gran provincia (por como dan las encuestas… las mismas que lo dieron ganador a Scioli), surge la idea de poner a Vidal en listas colectoras de candidatos ¡peronistas! Sí, claramente estaban dispuestos a negociar (con Pichetto sobra de ejemplo) con los responsables de los últimos 70 años de desgracias argentinas sólo para mantener el kiosco… pero en nombre de valores puros, divinos. Eso sí, estaban a la espera de que la justicia les tire abajo el decreto de hace dos meses, o sacaban otro decreto que anule el primero, o ya verán que otra medida democrática los beneficia. Otro tanto pasa en cuanto a los datos económicos: mientras todos vemos la caída de los salarios (del poder real de compra no tenemos nada que contarle a nadie, basta con tratar de comer), se confirma una caída del empleo de unos 270,000 puestos (164,000 en el sector privado y el resto monotributista con el llamativo dato de que el empleo estatal subió en 4,000 impulsado desde los municipios) desde el mismo mes del año pasado y retrocede la economía, nos dicen por los medios que los datos macro económicos son buenos (¿qué será un dato macro económico bueno? Tienen olor a interpretación tendenciosa). Al mismo tiempo que se cae la industria y el comercio, los sectores que mejoraron son los extractivistas ¿Recuerdan cuando nos decían que si les daban beneficios a las mineras eso generaría trabajo e ingreso de dólares? Entre pesca y minería generaron menos de 7,000 puestos. Ojo, vale la pena aclarar como ya hemos hecho, que esto no es una defensa del capital y la explotación que genera, sino un ataque al mismo y sus consecuencias.

Pero el problema va más allá de las personas, este político o aquel; el problema es que el sistema es el garante de ese juego de miserias.

Algún/a estudioso/a de la lengua o algún confiado/a (o inocente) podría esbozar el significado de la palabra democracia como sistema político que defiende la soberanía del pueblo y el derecho del pueblo a elegir y controlar a sus gobernantes (mágicamente), o bien es una forma de gobierno del Estado donde el poder es ejercido por el pueblo mediante mecanismos legítimos de participación en la toma de decisiones políticas (participación… que devaluada esa palabra) o simplemente el poder del pueblo (esta es fácil: ya sabemos que es mentira). La democracia es el sistema político elegido (¿elegido? Para nosotros/as es el sistema de administración del poder que mejor resultó) en la mayoría de los países del planeta, con matices en su ejecución, pero con el mismo teatro de acción en general: la política.

Decimos matices porque al mismo tiempo que reprimir en Venezuela es antidemocrático, hacerlo acá o en otro país más ‘democrático’, es justo lo que tiene que hacer el gobernante, siendo esto último, lo más acertado si se entendieron las reglas del juego: se elige cada cierto tiempo a alguien que tomará decisiones por nosotros/as, y que no debería de temblarle el pulso a la hora de hacer cumplir la ley… aunque sabemos que la aplicación es puramente política. Hay que ver a quién se reprime; seguro se tienen en cuenta la correlación de fuerzas y la corrección política. Entonces la ley se transforma en el deseo de quien tenga la capacidad de manipularla.

Pero la democracia no está sola, comparte sus miserias con el socio financista: el capital. Ahora el tablero está completo, con todos los jugadores en su lugar. Por un lado, el capital que solo persigue más capital y que como ha quedado demostrado después de la guerra fría necesita de la democracia para tener una excusa en su accionar. Para que la democracia funcione, se necesita de un cuerpo de miserables dispuesto a legislar cualquier cosa que sea necesaria para la reproducción del capital, alguien que se haga cargo de hacer cumplir las reglas (con la gorra si es necesario) y tomar decisiones antojadizas cuando así lo requiera la coyuntura y otros tantos/as justos/as dispuestos/as a interpretar y sentenciar a partir de esas normas que legislaban los/as primeros/as miserables. La república en pleno.

Un claro ejemplo de esto es la recientemente sancionada ley de financiamiento político que habilita una práctica que se viene realizando desde que las campañas políticas necesitan dinero para realizarse (o sea, siempre): que las empresas pongan guita. Todos podemos darnos cuenta que si una empresa financia una campaña política, vendrá con la factura al finalizar esta y que eso se traduce en devolución de favores (desde mirar para el costado en algún asunto impositivo a sacar una ley que beneficie al aportante). Claramente, mientras más aportes, más amplia y detallada puede ser la campaña, dándole una ventaja al que consiga más, pero más ligado al beneficio de las empresas y sus necesidades. ¿Es tan difícil pensar que se da una ventaja extra al dueño/a del capital? ¿No se nota ya en demasía que las reglas del juego están hechas para beneficiar a quienes hacen las reglas o son los/as dueños/as del juego? Nada nuevo. Simplemente lo formalizan y lo legalizan, entonces ahora está bien… ya se siente el empoderamiento del pueblo, la democracia.

Para completar el circo, el soberano, nosotros/as, los/as que realmente hacemos que funcione todo ya que producimos la riqueza que la republica disfruta y obedecemos mansamente lo que el sistema democrático nos exige como si encima le debiéramos algo. La otra opción es la dictadura rezan los republicanos que piden que para mejorar la democracia, haya más democracia.

En nombre de la democracia, unos pocos tipos han decidido invasiones a otros países en representación de todo un pueblo que sólo reacciona, parece, cuando cuenta sus propios muertos; en nombre de la democracia se desplazan poblaciones enteras como refugiados/as y se les rechaza la entrada a otros países democráticos, que son los que provocan las migraciones en primer lugar. El estallido social del 2001 fue una muestra de crisis del capital y la democracia, poniendo por un instante en jaque las instituciones que sostienen la república, que se defendió del soberano y registramos más de 30 muertos; democrática fue la desaparición de Julio López; también la ley anti-terrorista y el Proyecto X de Gendarmería para infiltrar organizaciones; el gendarme carancho también lo es; en nombre de la democracia es que van las fuerzas federales a defender territorios robados a pueblos preexistentes al mismo Estado y terminan muertos Santiago Maldonado y Rafael Nahuel (Como casos más visibles. Los distintos pueblos originarios de esta región, desde la vuelta de la democracia cuentan unos cuantos más); es la democracia la que se ocupa de desaparecer a Luciano Arruga y años después, de la mano de uno de sus esbirros (Patricia Bullrich) lo trae otra vez a la escena para defender a las fuerzas después de que se produzca la persecución y muerte de pibes en distintos barrios de la provincia de Buenos Aires (el caso más llamativo, el de San Miguel del Monte); fue la democracia la que le bajo los salarios a los/as jubilados/as y le aumentó las dietas a los jueces y legisladores; el hambre que genera el capital ( más del 50% de los/as pibes/as viven en la pobreza en esta región) y sus idas y vueltas es demócrata. Y podríamos seguir con innumerables ejemplos…

En nombre de la democracia es que se realizan las peores salvajadas solamente comparables con las que se han hecho en nombre de dios y la paz; en nombre de la democracia… no gracias, ya tenemos suficiente.