A los problemas históricos y cotidianos de siempre en esta región, como inflación, e inseguridad, debemos sumarle los de coyuntura nacional e internacional, que, además, pueden ser auto infligidos o forzados, por inoperancia o voluntad inentendible (al menos para nosotros). Desde alinearse incondicionalmente con Estados Unidos e Israel en todo lo que se propongan, a abrirle (también incondicionalmente parece) las fronteras a las manufacturas chinas o indias, o de donde vengan, el gobierno argentino, se muestra decidido a destruir todo lo que toca en nombre de la superioridad moral, estética, la libertad, occidente, el judaísmo, Conan, Karina y el 3%....