Están de moda evidentemente las “cartas de intelectuales”: tenemos los intelectuales pro-gobierno, los intelectuales opositores cercanos al macrismo y, como no podía ser de otra manera, los intelectuales (economistas). En el caso particular de éstos, en las últimas semanas, un grupo numeroso ha decidido apoyar públicamente al gobierno argentino en las políticas emprendidas en la negociación de la deuda con los bonistas. Uno de ellos, tal vez el más conocido, es el caso de Josehp Stiglitz.

Para quien no lo conozca, no está de más poner en contexto parte de su biografía; no porque nos interese conocerlo en particular, sino porque es uno de los mentores académicos de Martín Guzmán, Ministro de Economía argentino. Josepth Stiglitz recibió la Medalla John Bates Clark (1979) y fue laureado con el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel (2001). Es conocido por su visión crítica de la globalización , de los economistas de libre mercado (a quienes llama “ fundamentalistas de libre mercado “) y de algunas de las instituciones internacionales de crédito, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial . En el 2000, fundó la Iniciativa para el diálogo político , un centro de estudios ( think tank ) de desarrollo internacional con base en la Universidad de Columbia (Estados Unidos), y desde el 2005 dirige el Instituto Brooks para la Pobreza Mundial , de la Universidad de Mánchester . Considerado generalmente un economista de la Nueva Economía Keynesiana , fue durante el 2008 el economista más citado en el mundo. En el 2012, ingresó como académico correspondiente en la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras de España . Durante el 2007 hizo campaña en favor de Hugo Chávez pregonando “que la nacionalización de empresas anunciada por el presidente venezolano Hugo Chávez no debe generar temores”.

¿A qué viene todo esto? Simplemente para contextualizar una frase que anda circulando por las redes y que los acólitos virtuales del gobierno actual la han tomado como una “cuasi bandera” en la defensa ciega de Alberto y su sacrificado equipo económico (es sarcasmo, lo aclaramos por algún desprevenido que interprete mal) La frase palabras más, palabras menos dice: “el 90% de los que nacen pobres, mueren pobres por más inteligentes y trabajadores que sean. Y el 90% de los que nacen ricos mueren ricos, por más idiotas y haraganes que sean. Por ello decimos que el mérito no tiene ningún valor”.Sólo nos sale responder (o pensar en voz alta, mejor dicho) que por eso ni los políticos ni la Política son el camino para acabar con el determinismo de esa frase, que no es más que la lógica del Capital. Sólo la Revolución Social puede barrer con la explotación y la opresión.