La mentira y el engaño son la comparsa del himno que brota a raudales de este gobierno burgués de los ricos. Partiendo por la democracia, un estadio significativo de control el cual a través de su estructura Estado asegura los intereses de vida a plenitud de y para unos pocos. Desde aquí ya me huele a podrido considerando que ese bienestar de los ricos se sustenta en la mayoría de las manos, los pulmones, hombros y rostros cansados de muchxs. Muchxs de este pueblo mestizo, trabajador, humilde, proleta y sobre todo pasivo, sumido en la maquina del sobrevivir, a ratos con miedo, a ratos ajeno y enajenado –nada es casual y ahí comienza el primer eslabón de mentira y engaño de una supuesta “vida normal”. Asegurado este cuadro se anula una de las posibilidades reales de un algo distinto en la forma de vida, por citar algunas. La igualdad de condiciones, respeto a los derechos de todo ser humano, libertad individual o colectiva. Se anula la posibilidad de vivir, remitiendo nuestra posición a sobrevivir. Algunxs desde la normalidad impuesta incrustada trabajando para enriquecer al patrón, estudiando para aprender a no pensar, sometiendo para ser alguien, sacrificando vida para estar dentro del sistema, considerado como ciudadano.
Sigue el entramado y también están los otros, perdón, ¡estamos! Los de afuera, los desadaptados, los delincuentes, los rebeldes, los que hay que ocultar, los pobres, los que hay que callar, los marginales, a los que nos declaran la guerra, los que no tienen techo, los que no existen a pesar de que somos millones.
Una sociedad con la tele prendida, que ve la vida pasar la vida con el pulso visceral de lo normado, realidad construida mediáticamente en las fauces del engaño y la mentira, discurso que anula la capacidad de pensar, otorgando pasta base a raudales en el formato de Mall, de tarjeta de crédito, de auto nuevo, de plasma. Todos consumiendo y propagando la adicción de una “vida normal”.
El resultado magistral a la vista “la violencia desatada” en el afán de poseer lo que nos pregonan e inducen los ricos, otro eslabón clave en la acción de consumo inducido es acceder a lo mostrado, por cualquier medio al no existir igualdad de condiciones, desconociendo que el valor mas atesorado por los ricos es la propiedad privada y cuyo celador irrestricto y faldero es la policía. La continuidad del guión es perfecta en sus actos y actores - desigualdad, injusticia, consumismo, policía, prisión- para los de afuera marginales, rebeldes, pobres. Para los que están dentro: desigualdad, trabajo pal patrón sometido para estar dentro del sistema, enajenación. Hay elementos comunes, no pertenecemos a su clase, por mas que algunos crean en el discurso del esfuerzo y las buenas practicas jamás serás parte de su clase dominante, a lo mas quedaras dentro de su sistema cumpliendo función, somos considerados inferiores, cosificados y previamente destinados al funcionamiento de la estructura, nuestros derechos son las sobras de sus privilegios, migajas en la salud, educación, vivienda.
Para la clase dominante de los ricos la importancia de nuestra existencia radica en que somos el engranaje perfecto que sustenta su modelo de libre mercado, somos la piel y carne desgarrada que cimienta sus palacios perpetuando generacionalmente su capital y la miseria nuestra. Y si no asumes esta normalidad de vida ya sea por piel, ignorancia, ideología o bronca, entra en escena el mas vil y veterano instrumento de sometimiento y tortura a manos del Estado La Cárcel, pero no me refiero a cualquier cárcel, esta es pensada y diseñada para los pobres, donde el encierro se acompaña con la degradación, con el trato inhumano, con la tortura, el silencio y ocultamiento, me es urgente esta precisión ya que la guerra social donde las administraciones del gobierno burgués han declarado la guerra a los pobres, anti sistémicos, subversivos o delincuentes, el sentido de clase dominante sigue operando para milicos genocidas, torturadores, violadores, pacos, funcionarios y empresarios narcos con sus cárceles VIP donde el estado vela por su bienestar social y físico a costa del robo a la clase trabajadora, son mantenidos en comodidad he impunidad con el trabajo de los pobres. Una realidad tan silenciada y oculta es la de la cárcel VIP de toda esa mescolanza que es intangible ante cualquier constatación. La brutal contraparte de la prisión del pueblo pobre es la herida abierta de una contratación de piel y vida, guerra social desatada donde la miseria es la mecha que denota rebeldía. Las cárceles chilenas son la urgencia libertaria, indicador incuestionable para romper con la represión, tortura y enajenación de un sistema exprimidor de vidas y libertad. Ahora es cuando, mañana será tarde. El gobierno de los ricos no claudicara en su guerra contra los marginados, no limitara recursos para sus celadores, su estado policial y jurídico seguirán vomitando cárceles y repletándolas, sus políticas legitimaran cada mañana de encierro y tortura, cada día de explotación, cada noche de hambre y miseria.
¡Que el pensamiento se transforme en ira! ¡Que la vida en acción libertaria! ¡Abajo las cárceles del mundo! ¡Arriba lxs que luchan!