La historia (los historiadores) nos cuenta que de los firmantes de la declaración de independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, el 9 de julio de 1816 en la “casita de Tucumán”, más de la mitad eran clérigos. El resto, como no podía ser de otra manera, eran abogados o masones. Se firma invocando al “Eterno que preside el universo” por esas cuestiones de transa política, pero los curas, meses antes ya habían jurado a “Dios nuestro Señor” y a la “Patria, conservar y defender la religión Católica Apostólica Romana”....