La realidad anarquista está en las posibilidades que tiene el pueblo de realizar la anarquía. No la inventamos nosotros: cuando más la suscitamos, poniendo un acento enérgico a cuanto en él es instinto y esperanza. Intuía la libertad: debe vivirla; aborrecía el Estado: debe aplastarlo. Esto no será tan fácil como escribirlo. (¡Qué va a ser si ésta es la lucha en que agonizamos!) Pero nadie puede probarnos que es imposible....