Abusar de niños/as a su cuidado. Violarlos y golpearlos hasta el desmayo. Esa era la costumbre de varios curas, monjas y laicos en Mendoza. Pero algunos/as ya venían haciéndolo en La Plata, y antes en Italia. Las mismas personas, algunas durante 30 años, cambiando de lugar a medida que se hacían las denuncias. Capellán del Servicio Penitenciario alguno, otro bendiciendo armas de milicos asesinos, y los más sádicos, a cargo de niños/as con alguna dificultad....