Durante un breve momento, hace 23 años, el sistema político argentino tambaleó frente a una crisis económica y social sin precedentes, marcada por el corralito, la pobreza extrema y el estallido social de un descontento popular que inundó las calles. La consigna que parecía disruptiva en aquel momento, "¡Que se vayan todos!", hoy no es más que otra consigna de campaña de quienes detentan el poder. Las políticas que llevaron a la debacle del 2001 son similares a las que se implementan hoy....